La vida va fluyendo a través de mí. Y yo, como simple mortal, no sé controlar mis propios pensamientos.
Hay algo que considero como realidad y como verdad suprema:
"Nuestra felicidad está basada en nuestra realización"
Pero tras esta afirmación, siguen un sinfín de dudas.
Es muy orientativa pero a la vez tan confusa. ¿Que es la realización?
Y el concepto que tengo de felicidad ¿es real? ¿Existe una felicidad constante y eterna?
Pero la cosa no queda aquí, si me interiorizo más en mis pensamientos habrá que determinar el significado de "Existir". Porque yo existo, bueno, creo que existo pero ¿Existo porque pienso?
Esto es una cosa muy rara, porque si todo lo que piensa existe, también debería existir esa chica que pensaba en mis sueños, y pensaba mucho sin ser consciente de que yo le estaba soñando.
Pero sin lugar esa chica no existe, si no que existo yo que le estoy soñando, de aquí surge otra pregunta:
¿Como puedo estar segura que alguien no me está soñando a mí?
Bueno, no puedo estar segura de nada. Pero, sin embargo, si estuviesemos viviendo el sueño de "alguien", estaría resuelto el misterio del porqué de que nuestra vida empieza y termine: “Estamos viviendo un sueño” así nos quitamos de encima la pregunta ¿De donde venimos? Y también la pregunta ¿A dónde vamos? sin aceptar reencarnaciones ni cielos ni infiernos ni nada de eso. Alguien ha comenzado a soñar, y despertará, en cuando lo haga, nuestra vida se acabará
Por otro lado, a veces no es conveniente adentrarnos tanto en nuestros pensamientos, siempre acabamos haciendonos un lío, y es posible, que si no nos hacemos un lío y llegamos a la "realidad", con total seguridad, ésta no nos gustará.
Voy a dejar estas impresiones filosóficas en este punto, por ahora. Y me voy a centrar en algo que puede ser el un resquicio de la unidad perdida, de toda la humanidad. Todas las culturas del mundo siempre han "Implorado a un ser superior que les otorguen lo que quieren", también es cierto que esto puede ser un sentimiento del subsconciente en el que el bebé llora para conseguir lo que quiere, es decir, la atención y cuidados de la madre.
Mmm... Iba a comenzar a hacer un montón de peticiones. No a mi madre claro. Si no a lo que en occidente conocemos como Dios. Pero debido a mi última reflexión, ya no estoy tan segura de si van a ser fructíferas.
Después de todo llevo toda mi vida pidiendo cosas que por ahora no se me han ofrecido.
Más dinero, entre otras muchas. ¿Me escuchará alguien cuando rezo o cuando pido eso tan abstracto que es la “felicidad”?
Sin embargo, los entendidos del tema dicen que si lo deseas, lo obtendrás. Mira, no sé que hay de nuevo en eso, cuando yo era pequeña me decían que estudiara mucho, que me esforzara al máximo. Y esto da resultado, estoy segura. No por experiencia, porque siempre he sido algo despitada, he estado viviendo en las nubes y me ha costado mantener los pies sobre la tierra.Ya que no había encontrado algo que realmente me hiciera seguir con ésta vida. Me gusta escribir, por ejemplo, y plasmar mis pensamientos, mis pequeños descubrimientos cotidianos. Escribir ficción me cuesta más, pero, de vez en cuando es un desahogo.
Llevo feliz algún tiempo, pero no sé muy bien porqué.
Hubo como “disparo de salida”, y fue cuando me dí cuenta que el cambio está en mi mano. Esto lo saqué en claro cuando una tarde tediosa, me vinieron a visitar los “fantasmas” de tiempos pasados. Todo era insatisfacción, reproches hacia mí y hacia todo y todos lo que rodea. Sintiéndome ínfima, logré saber que con un simple “click mental” podía estar pensando en otra cosa, y no en aquello malo que ocurrió, ni aquella otra cosa que me salió mal, ni aquella culpabilidad latente de que alguien no me haya apreciado en algún momento de mi vida. Lo único que me sustentó para tener la fuerza de dejar de pensar fue que en el fondo nunca quise hacer el mal a nadie, y no interpuse mi beneficio al de otros. Así que no perjudiqué gravemente a nadie ni a nada de lo que más me atormentaba. ¡Esto fue un gran descubrimiento para mí!
Sin embargo, y como contrapartida. Empezaron a emerger en mi mente, la gente a la que sí perjudiqué o que con la que no me comporté correctamente o no la traté con el suficiente respeto que se merecían, porque, tal vez, yo creía ser superior a ellas. En estos hechos, o situaciones no pensaba nunca. Y nunca me atormentaban, hasta ahora. Ahora sé que en esas situaciones fui yo la que falló, no en las otras llenas de insatisfacción y desdicha provenientes de las descalificaciones de otros.
Es decir, era “inocente” de lo que más me atormentaba.
Era y soy “culpable” de unas cuantas cosas que voy recordando poco a poco y que apenas le había dado importancia. Y ahora, cuando vuelven los fantasmas ya no vienen los de antes o si vienen los de antes les doy una patada. No me importan, no fui yo quien falló en al aquél momento. Si no las personas que me hicieron sufir. Pero los nuevos fantasmas o las nuevas pesadumbres que sí fueron mi culpa o mi deficiencia, que aunque vinieron rechistando, después lo único que hacen es darme advertencias, de que no vuelva a pasar.
Así que todo se resume, en que tuve mal comportamiento, faltas hacia las otras personas y hacia mí misma. Faltas hacia mi entorno natural, hacia mi mundo mental y una dejadez profunda hacia mi mundo espiritual. Pero estoy resuelta a que, desde ya , tengo que comenzar a pedir perdón espiritualmente al todo. Por lo mal que lo hice, a llenarme de energía cada día para evitar repetir esas situaciones que no resolví y a rezar por la gente que dañé, para que les ocurran cosas buenas, y para que lo que yo les hice no sea más que una tontería de una niña despistada y obsesionada con su situación. Que no me guarden rencor, y que puedan verme como soy ahora.
Aunque no se trata de temas grandes. No he matado a nadie, ni le he robado, ni le he manipulado para mi beneficio. Pero sí hice o dije cosas que pudieron dañarlos. Y también hay cosas que no hice o situaciones en las que no intervine que me pasarán factura. Y no solo a nivel social, también faltas al medio ambiente, a nivel mental, a todos los niveles. Porque aunque según la sociedad no sean muy graves, para mí, en mi interior son FALTAS o INFRACCIONES. Y no pueden acumularse, porque se vive genial evitandolas y no cometiéndolas. Sentir la limpieza espiritual es como comenzar una nueva vida, mil millones de veces mejor que la anterior. Debo hacer es resolver esos temas en mi interior, porque siento que el Karma es real, y lo malo vuelve hacia tí.
Es un pensamiento bastante profundo y trascendental. Supongo que cuando lo escribistes, buscabas espiritualmente alguna respuesta de algún tipo. Es en esos momentos cuando las personas evolucionamos y tenemos una claridad de mente mayor. Es debido a la meditación y a hacerse preguntas sobre nuestra "realidad"
ResponderEliminarMe quedo con "adentrarnos tanto en nuestros pensamientos, siempre acabamos haciéndonos un lío, y es posible, que si no nos hacemos un lío y llegamos a la "realidad", con total seguridad, ésta no nos gustará." Yo también pienso eso!
ResponderEliminarPues más que ser un momento en el que lo pensé, es un pensamiento continuo, no soy pesimista ni nada por el estilo. Es solo, que siento que las cosas son así, aunque finalmente decida fingir y hacer como que pienso el "pensamiento" estándar de existencia... y que creo que llegaré a la felicidad de ese modo... puaj pamplinas!
ResponderEliminar